El Valle de Aconcagua

aconcaguaEl Valle de Aconcagua

El Valle de Aconcagua tiene una ubicación geográfica privilegiada debido a su cercanía con Santiago y Valparaíso e incluye las provincias de San Felipe y sus comunas Llay – Llay, Catemu, Panquehue, Putaendo, Santa María, San Felipe y Los Andes con las comunas de Rinconada, Calle Larga, San Esteban y Los Andes. Es el valle más pequeño de los valles vitivinícolas tradicionales chilenos, pero ofrece condiciones climáticas ideales para el cultivo de cepas rojas, con días calurosos y noches frescas y húmedas.

A unos 100 kilómetros al norte de Santiago pasa el río Aconcagua, a través del valle central de cordillera a mar. El río Aconcagua nace en la montaña del mismo nombre, la que con casi 7.000 metros de altura es la cima más alta de Los Andes, para luego desembocar en Valparaíso, en el Océano Pacífico.

En un comienzo el fértil valle de Aconcagua, con su clima mediterráneo, produjo maíz, alfalfa y cáñamo además de ser utilizado con fines vinícolas. Sin embargo, a partir de la segunda mitad del siglo XX se redujeron las siembras aunque los parronales y demás cultivos frutales lograron mantenerse.

Con respecto a la producción de vino, ésta comenzó en el año 1870, y si bien es cierto que se cultivan diversas cepas como cabernet sauvignon, merlot y cabernet franc, es el syrah del que alcanzó fama. A pesar de que la superficie cultivada apenas sobrepasa el 10%, el Syrah es considerado el vino emblemático del Valle de Aconcagua.

Lo anterior se dio principalmente por las características del suelo, el clima y la ubicación, factores que se unen resultando ser excepcionales para la buena producción y desarrollo de los viñedos. Las condiciones que ofrece el valle de Aconcagua permiten que los numerosos parrones y viñedos tengan una maduración lenta pero constante lo cual garantiza sabores maduros, con cuerpo y derivar finalmente en vinos mucho mas complejos, razones suficientes para creer que estamos frente a uno de los mejores vinos del país.

Actualmente ofrece al visitante una experiencia enoturística de la más alta calidad cuyo interés principal radica, además de conocer y degustar diferentes vinos, en proporcionar una mirada integral donde se fusiona la historia, la cultura y la economía.

Las tierras de este valle refugiaron e inspiraron a notables personajes de la historia nacional, incluso de la cultura mundial. Entre ellos, Ambrosio O´Higgins, Santiago Bueras, el arriero Justo Estay, Benjamín Vicuña Mackenna, Ignacio Domeyko, Juan Rugendas, Gabriela Mistral, Pablo Neruda, Claudio Gay y Charles Darwin.

El 11 de octubre de 1814 se produjo el llamado combate de los papeles que permitió la retirada hacia Mendoza de los restos del ejército Chileno que iban arrancando del ejército realista. Además se dice que después de esta batalla y la consiguiente huida se produjo el célebre salto del soldado: un soldado patriota logró eludir la persecución realista, realizando un espectacular salto sobre dicha formación natural

Turistas interesados en el vino encontrarán aquí una rica variedad de bodegas y viñedos menores. Por un lado, se puede visitar la Viña Errázuriz dotada de modernas instalaciones de alta tecnología y por otro lado se pueden observar las viejas máquinas artesanales con las que la Viña Sánchez de Loria todavía produce licores de vino. En el último tiempo se emprendió un nuevo proyecto turístico, que ofrece a los amantes del vino la posibilidad de viajar desde el Valle de Aconcagua a la región vinícola argentina de Mendoza, a través del paso fronterizo internacional. Por último, los visitantes pueden observar petroglifos precolombinos, albergados en los viñedos de la Viña San Esteban. Otras viñas de este valle son Von Siebenthal, Seña, Arboleda y Flaherty.

¿Cómo llegar?

A esta zona es posible dirigirse directamente por la Carretera 57, que une el norte de Santiago con el lado sur del valle, conectando con San Felipe y Los Andes. En cambio, si se desea tener una visión más amplia, hay que ingresar por el poniente del valle, viajando primero por la Ruta 5 Norte, para después tomar la Ruta 60 hacia Argentina.

Otra alternativa es llegar a San Felipe por la Ruta 60, donde aparecen las plantaciones y bodegas de la Ruta del Vino del Valle de Aconcagua, compuesta por viñas que se abren al turista para compartir sus secretos y tradiciones, generalmente con previa reserva: Sánchez de Loria, Errázuriz, Almendral, Mendoza, Monasterio y San Esteban.

En el valle podrás disfrutar de la sabrosa cocina chilena en prestigiados restaurantes criollos. Algunos reciben tanto a turistas como a ejecutivos y profesionales de empresas extranjeras de Santiago que van a degustar la entrada de arrollado, la cazuela de nuez nogada o el prestigiado plato que incluye chuleta, prieta, pernil y papas cocidas, acompañados por ensaladas surtidas, y postre de mote con huesillos, con un apiado (licor de apio) como bajativo.

El Valle de Aconcagua ofrece, además, otras actividades turísticas muy diversas: amantes del esquí encuentran un paraíso en el centro de deportes de invierno Portillo, ubicado en la cordillera de los Andes; montañistas pueden aventurarse a subir el cerro Aconcagua de 6.962 metros de altura y los amantes del kayak pueden entrar en acción en la laguna del Inca.