Cabernet Sauvignon

cabernet sauvignon

El rey de los tintos.


La cepa Cabernet Sauvignon es la más reconocida de las variedades tintas. No solo se caracteriza por ser muy noble, sino además por su adaptabilidad ya que se da bien en cualquier clima que no sea muy frío. Se volvió famosa por los vinos tintos de guarda del distrito de Médoc (Burdeos) en Francia, pero hoy se produce ampliamente en Estados Unidos (California), sur de Italia, Australia, Sudáfrica y, por supuesto, en Chile.
Los Cabernet Sauvignon se caracterizan por ser vinos altos en taninos y por tener un gran cuerpo, entre medio y pleno. La paleta aromática del cabernet es amplia: eucaliptus, ciruela deshidratada, moras, canela, arándano y casis. También puede tener tonos vegetales.
Si se trata de tintos de guarda, que han permanecido un tiempo en botella, aparecen aromas a chocolate, café y tabaco. Si el Cabernet Sauvignon se crió en barrica sus aromas más característicos son a almendra, nuez y tostado.
Es una variedad que se presta muy bien para la mezcla con otras cepas. En Francia suelen hacerlo con Cabernet Franc y Merlot (en Médoc); En Australia con Sirah, y en Chile con Carmenère.
Hay Cabernet Sauvignon de todos los precios y todas las calidades. Las versiones menos costosas son en general muy suaves, y a mayor cuerpo el precio tiende a elevarse.
Recomiendo acompañar esta cepa con carnes rojas y blancas con algo de grasa, porque su cuerpo, estructura y taninos característicos mezclan muy bien con preparaciones no tan livianas .